Así funciona la categorización de gastos
Organizar tus finanzas no tiene por qué ser complicado. Te mostramos exactamente cómo trabajamos contigo para que cada euro encuentre su sitio y puedas tomar decisiones con la cabeza fría.
El proceso paso a paso
Conectas tus cuentas de forma segura
Primero lo primero: necesitamos ver tus movimientos. Conectas tu banco a través de protocolos cifrados. No guardamos contraseñas ni tenemos acceso directo a tu dinero, solo leemos la información de transacciones. Tú mantienes el control absoluto.
Clasificamos cada movimiento automáticamente
Nuestro sistema analiza cada transacción y la asigna a categorías reales: supermercado, transporte, ocio, facturas fijas. El algoritmo aprende de tus hábitos y cada vez acierta más. Si se equivoca, lo corriges una vez y recuerda para siempre.
Personalizas según tu estilo de vida
Las categorías predeterminadas son un punto de partida. Tú creas las tuyas propias, fusionas las que quieras, defines subcategorías. Si pagas una cuota mensual de gimnasio y otra de streaming, puedes separarlas o agruparlas en "suscripciones". Como prefieras.
Visualizas todo de un vistazo
Con tus gastos ya ordenados, puedes ver gráficos mensuales, comparar períodos, detectar patrones. No hace falta ser economista. Simplemente miras y entiendes dónde se te va el dinero y dónde podrías ajustar sin esfuerzo.
Asignación inteligente que aprende de ti
Cada comercio tiene una firma digital. Un cargo de tu panadería habitual se reconoce al instante. Un pago en la gasolinera también. El sistema identifica patrones y mejora con el tiempo.
Si un día compras algo en un sitio nuevo, te preguntamos una vez dónde clasificarlo. A partir de ahí, memoriza tu decisión. No necesitas estar revisando todo cada semana.
Control total sobre tus reglas
Algunos prefieren tener ocho categorías principales. Otros necesitan veinte con subdivisiones. Ambos enfoques funcionan perfectamente porque tú defines la estructura.
Puedes crear reglas manuales para casos específicos: todos los cargos superiores a 500 euros van a una categoría especial, o los pagos recurrentes a otra. Es tu dinero y tu sistema.
He visto demasiada gente perdida entre recibos y movimientos bancarios que no terminan de cuadrar. Lo que hace que este sistema funcione es que no te obliga a cambiar tus hábitos. Simplemente te muestra la realidad de tus finanzas tal como son, sin juicios, para que decidas qué hacer.